About us

Our Commitments

Parties & Partners

News

Structure

Network

Internal Organization

People

Events

Stay In Touch

Job Opportunities & Traineeship

Iniciativa empresarial innovadora

Resolución aprobada por el Congreso del PPE, St Julian's (Malta) el 29 y 30 de marzo de 2017

Iniciativa empresarial innovadora

El Partido Popular Europeo posee una larga tradición de apoyo al espíritu empresarial a través de medidas y programas concretos a nivel europeo. En las épocas de un desempleo elevado y unos bajos índices de crecimiento en todo el continente, debemos apoyar a la generación joven en su acopio de experiencia empresarial para que sus ideas de negocio puedan desembocar en unas empresas más prósperas y por tanto crear puestos de trabajo bien pagados en el futuro. El espíritu empresarial no cae del cielo; debe aprenderse, enseñarse, promoverse y dejar que adecuadas unas condiciones de contexto lo liberen. Nuestras escuelas y universidades deberían formar la base del pensamiento empresarial mediante la enseñanza de las competencias necesarias para que las personas puedan tener su propia empresa. A continuación, los jóvenes emprendedores deberían adquirir experiencia en el extranjero mediante el trabajo en diferentes empresas y sectores. Gracias a las posibilidades que ofrecen Internet y las nuevas tecnologías, esta nueva generación de jóvenes emprendedores debería entonces ser capaz de vender sus productos y servicios a nuevos mercados de todo el mundo. En este contexto, necesitamos soluciones financieras innovadoras para iniciar y expandir dichas empresas dado que pueden crear la riqueza y el empleo que tanto necesitan nuestras sociedades.

Iniciativa empresarial en la escuela y estudios universitarios

Las competencias empresariales y los modos de pensar pueden ser aprendidos y posteriormente desarrollados desde la escuela primaria hasta llegar a la universidad, e incluso más allá. La enseñanza de la iniciativa empresarial prepara a la gente para asumir responsabilidades y convertirse en empresarios. Ayudaría a que las personas desarrollen las habilidades, conocimientos y actitudes necesarias para alcanzar los objetivos que se han marcado para sí mismas. La evidencia demuestra también que las personas con una educación empresarial son más activas laboralmente y al mismo tiempo más dispuestas a crear sus propias empresas en comparación con la media de la población general. Por consiguiente, y con el máximo respeto por el principio de subsidiariedad en el área de educación, debemos prestar mucha más atención al asunto de la iniciativa empresarial en los planes de estudio y en la enseñanza superior. Más que como asignatura individual, el pensamiento empresarial debería enseñarse como un tema transversal.

“Erasmus para jóvenes emprendedores”

El Programa Erasmus para Jóvenes Emprendedores (EYE, por sus siglas en inglés) fue implantado en 2009 por la Unión Europea con el objetivo de ayudar a los emprendedores a enriquecer su experiencia a través del aprendizaje, del trabajo en red y a pasar diversos períodos en empresas dirigidas por empresarios experimentados de otros países participantes. Gracias a ello, las empresas emergentes y los empresarios en potencia adquirirán nuevas competencias y perspectivas que les resultarán de gran valor durante la fase inicial de su negocio. Además, el empresario anfitrión se beneficiará de un espíritu empresarial renovado y del conocimiento del mercado y de la cultura nacional del joven emprendedor, lo que posiblemente redundará en nuevas oportunidades de negocio.

En un mundo globalizado, no deberíamos limitar el alcance de estos programas a únicamente la Unión Europea y sus vecinos inmediatos, sino que por el contrario, el programa Erasmus para Jóvenes Empresarios debería permitir la participación de participantes europeos en todo el mundo. Esto supondría un intento para posicionar mejor a las empresas europeas en los mercados extranjeros, a la vez que aumentar su competitividad a nivel internacional. La mejor manera de rebatir el euroescepticismo es ofreciendo unas medidas concretas a nuestros ciudadanos, con un claro valor añadido asociado con la Unión Europea. La adquisición de experiencia en el extranjero, que es beneficiosa en las posteriores fases de la carrera profesional, podría ser una de estas medidas.

Los responsables de la toma de decisiones a nivel europeo y nacional deberían, por tanto, intensificar el programa EYE a escala internacional y proporcionar los medios financieros necesarios para incrementar considerablemente el objetivo actual de la Comisión Europea de 10.000 participantes para 2020 a 30.000 participantes en el 2025.

Eliminación de las barreras para el Mercado Único Digital

Internet y las tecnologías digitales están cambiando considerablemente nuestra manera de trabajar. Las empresas deben adaptar en consecuencia sus operaciones para negociar con el entorno empresarial en constante cambio que les rodea. Paralelamente, las nuevas tecnologías hacen técnicamente mucho más fácil la oferta de productos y servicios en nuevos mercados extranjeros. No obstante, las barreras virtuales existentes significan que los ciudadanos no pueden utilizar los posibles beneficios, mientras que las empresas y las empresas emergentes no pueden utilizar todas sus herramientas digitales disponibles. Por consiguiente, necesitamos que el mercado único de la UE se adapte a la era digital mediante la demolición de las barreras regulatorias y el paso de los 28 mercados nacionales a uno solo. Este esfuerzo añadiría 415.000 millones de euros al año al PIB de Europa, a la vez que crearía centenares de miles de nuevos puestos de trabajos. Instamos a los Estados Miembros a que cumplan sus compromisos para lograrlo.

Acceso a las finanzas

El acceso a unos medios financieros suficientes durante la fase de creación de una empresa y posteriormente, cuando se necesitan grandes inversiones para la expansión de la empresa, es decisivo para la supervivencia, el crecimiento y la sostenibilidad de una idea empresarial. Durante las fases iniciales y de puesta en marcha, las PYME de base tecnológica y de alto crecimiento, pueden obtener una financiación de capital de emprendedores o de familiares y amigos. En las fases más tempranas, la autofinanciación es especialmente importante ya que los emprendedores innovadores no dominan la asimetría de la información y por tanto raramente encuentran prestamistas o inversores, incluso para unos proyectos potencialmente provechosos. Posteriormente, la financiación puede verse complementada por la inversión de capital de inversores privados informales (business angels), y en algunos casos, mediante fondos iniciales de financiación y capitalistas de riesgo. En la fase de expansión, se requieren unas mayores cantidades de capital para mantener las actividades de investigación y desarrollo y para expandir las actividades de marketing y ventas. Los cada vez menores obstáculos financieros existentes para las formas innovadoras de financiación ayudará a los jóvenes emprendedores a ampliar sus fuentes de financiación y a que les resulte mucho más fácil soportar las primeras dificultades propias de la creación de una empresa.